domingo, 13 de abril de 2014

JUDAS


Ayer,
cuando mis pasos más seguros me doblegaron,
desnudo ante ti,
mi traidora cabeza de arena.

Yo amé sabiamente al Judas traidor,
ahora entre húmidos maderos
cien heridas sangran sobre mis huesos,
cuando los imparables látigos cuartean y gritan
no me abandones entre este dolor.

¡Qué equivocado fue mi delirio!
¿Cómo pude creerles?
¡Pido perdón!

Le humillé,
pisoteé su lengua,
mancillé verdades,
deshonré su nombre
mientras era testigo de una fábula fingida.

Llora el pueblo,
implora clemencia su madre,
pero los insultos claman gloria
bajo un cielo con sangre.

Hoy no puedo más que rendir mi cabeza,
retorcerme bajo la parca y doblegarme ante ella.


domingo, 6 de abril de 2014

SABED DE MÍ

Quisiera,
“si usted me lo permite”
ser la claridad en su invierno
y el continuo aroma de las rosas pardas.

Sabed,
que mis manos están talladas
en insignias de amor con versos,
aunque las torres del alma
alguna que otra vez se rindieron.

Pero sabed de mí,
de la interrumpida voz que te nombra
incluso del cantar agrio,
pero, sabed de mí.


domingo, 30 de marzo de 2014

SUSURRANDO HISTORIAS


Se decoloraban los paisajes
susurrando historias,
esas que sobreviven en la calma de una orilla.

Me impliqué con tu destino
aunque los elogios se arropaban entre calumnias.
No puedo creer
que tus vísceras estén cosidas de insolencia
mientras yo soñaba mi memoria junto a la tuya.

Nuestros labios se encontraron tantas veces,
tantas,
con sabor a verano, invierno,
pero amar por y para algo que no está escrito
es mejor desatar sogas amarradas a nada.

Se retrasaron las huellas
pero al fin llegaron.
Las estaciones se quedaron
junto a sus imponentes ojos,
esos que te miran
sobre la música y un conjunto de verbos al oído.

Y permaneciste a mi lado
con mi dolor,
con mi risa cuerda,
silencioso ante la pluma
que fue dibujando sin miedo,
con lágrimas blancas,
la portada de mi historia.

domingo, 23 de marzo de 2014

TU NACIMIENTO

Quizás hoy los guerreros nacarados
se derrumben ante la musicalidad de mis manos.

Hice volar acordes en la quietud,
embalsamando paredes de puro mármol blanco
aunque las crines de su procedencia me intimiden
sobre dormitadas cordilleras de hielo.

Quisiera despertarte sobre el aroma del sándalo
mientras el viento despeine mis cabellos,
más aún acariciar el fiel espíritu
y el origen más triste de tu nacimiento.

Y le diré a tu sonrisa hueca,
que las luces de la noche respiran,
respiran,
en su ventana abierta
entre una diáfana mirada con sueños.

Ahora,
después de caminar con pasos cortos hacia ti,
dime,
¿si cierras los ojos, qué sientes?
Es el canto de mis besos de hierbabuena
que cantan sobre ti.

Hoy el  ejército blanco
se rindió bajo el acorde de mis dedos.

viernes, 21 de marzo de 2014

LIBRE EN TU LIBERTAD


Al romper el día,
quiero escribir las palabras que me faltan
sobre un desnudo folio en blanco,
mientras a media voz me dices
que no te has ido.

Libre ante la brisa voy susurrando historias
con el mismo amor en cada palabra,
esa que entre mis huesos
me calla para seguir amándote.

Y a contraluz,
déjame recordarte la belleza de lo intocable,
la libertad de imaginarte
aunque pretendo seas mi fiel compañera
en cada una de mis sentencias.

No pienso ocultarte
ya que por un minuto vestiste mis silencios
y el adiós de insociables ternuras,
cuando bajo la tierra se acomodó
el sin sabor de mi presente.

Qué decirte
puesto que a contracorriente muchos te señalaron
sin piel ni nombre entre latentes espinas.
Ahora,
te pienso en las madrugadas,
en las pinceladas de los naranjas ocultos
del mismo modo en tu interminable larga vida.

Soy libre en tu libertad.

viernes, 14 de marzo de 2014

CRÓNICA

La mañana pintaba gris
entre espesos aires encarnados,
mientras la pesada lluvia se acercaba
sobre la firme faz.

Creí que mi alma estaba segura
pero la ironía abrió las puertas,
acusándome con dedos de hierro
cuando fui juzgada
en el trono maldito.

Me señalaste sin dudar
y de nuevo nada existió,
ni el sonido de mi voz,
ni tu lengua fiel
que en lo más hondo atravesó mi cuerpo.

Y ahora me culpas del delito
cuando tú eres el condenado.
Fuiste sabio,
engañándome con labios envenenados
al mismo tiempo ratificaste necias palabrerías
que de mi dócil boca no salieron.

Yo no maté.
Soy inocente,
lo soy.

jueves, 13 de marzo de 2014

IRAILA


Esas últimas lágrimas
que resbalaron bajo la luna escondida…

Voz con vida,
canción en frío de cenizas,
y para mis manos
calidez en los rincones de la más amarga risa.

Mírame,
no llores,
ya que el silencio se viste de estrellas
esas con aroma de jardín con rosas.

Seguiré besando los rostros,
el tuyo,
el de todos
mientras verdea la paz de mi verbo.

Esas últimas lágrimas que me mandas
son libres,
libres en el nacimiento de una nueva vida.


martes, 11 de marzo de 2014

SOY LIBRE


Hace tanto tiempo
que vacié mi libertad
en el poso de un vaso de vino tinto.

Sonreí a los dientes que me mordían antaño,
cuando la esclavitud sujetaba
los brazos encarcelados,
hacia tu boca sin rostro.

Soy libre del abordaje sin defensa,
del grito blanquecino que agoniza sobre manos muertas
entre las sales que me hicieron,
piel descuartizada en medio de fosas ajenas.

Ahora nazco y renazco
en bulevares de alivio,
en el afán hacia el empeño
de seguir con mi libertad.


jueves, 6 de marzo de 2014

ENERO


Una tarde lluviosa de enero, donde mis silencios más taciturnos morían en cada uno de los besos, escuché el murmullo de los recuerdos. Imaginé tu mirada de mi mundo junto al tuyo, habría sido perfecto despertar en la calidez de las manos y fallecer lentamente por la línea curva de tu cuello, al mismo tiempo que la aurora con sus hilos anaranjados iluminaba la oración de nuestros abrazos.
Que más decir si mi cuerpo fue tu cuerpo, si los poros dormidos nos recordaron el verbo amar y la más silenciosa melodía hizo revivir a la euforia junto al afligido gozo.
Ahora, después que la voz del invierno apagó la luz de tus ojos y los soles de los dedos, quiero que vuelvas a mí, porque fuiste mi risa, el alma, los labios, la libertad de vivir de nuevo aquella tarde lluviosa de enero.


viernes, 28 de febrero de 2014

INNUMERABLES DESTELLOS


Las calles
de una ciudad sin ruido
hoy ríen bajo balcones tornasolados,
mientras las luces se uniformaban
ante un arcoíris con máscaras.

Trajes risueños al compás de eufóricas danzas
representan fascinantes e imborrables jolgorios,
en el momento que las avenidas
se iluminan en medio de idolatrados sujetos.

¡Llegan los tambores y silbatos al unísono!
Al mismo tiempo que entonan
lágrimas de vida,
en la belleza de sus renombrados rostros.

Las calles hoy vociferan historia
entre acordes e innumerables destellos.





sábado, 22 de febrero de 2014

MADRUGADAS



Quiero  que permanezcas sobre mi torso desnudo
quiero que me ames como si no hubiera madrugada…

Marta  Girbés Molina





MADRUGADAS

Muchas veces los interrogantes voceaban
desesperadamente mi pensamiento.

Tantas veces soñé ser
la protagonista de aquel cuento,
en que el suspiro era agua clara
acercándome a tus labios llenos de aire.

Me he detenido ante la boca,
porque quizá mañana te calle
y la duda dejará de ser duda
en mi alma devastada e insegura,
entre la vida de un amor y su muerte.

No sé, si mis lágrimas te sangran
o tal vez se acercan y tú las apartas,
pero el silencio de hierro pesa sobre mí,
mofándose,
lacerando con frías voces de apiñado esparto.

Tantas preguntas nadan a contracorriente
con sus manos frescas,
cuando tú sin ver me maltratas
honrando al dolor,
a la constante rabia que rescatas
paralizando recuerdos de muertas madrugadas.







miércoles, 19 de febrero de 2014

TIEMBLA Y EXCLAMA


Os miré a través de mis ojos vidriosos.
¡Cuántas emociones cubrieron la frente!

Yo callo cuando dos rostros se acercan
y trazan el resplandor de un beso,
un beso que abre las puertas al aire
con aroma a firmamento,
al mismo tiempo que las alas se despliegan
clavándose aquí,
aquí en mi pecho.

¡Ay, qué pensamientos!
Sin dudar hubiera querido tener
un ápice de aquel suspiro,
beber y que bebiésemos de la saliva envuelta
colmada en nuestro seno,
naciendo,
muriéndome,
en cada momento.

Tantas veces he sido testigo,
tantas y tantas,
cuando una boca tiembla y exclama.
¡No te vayas, quédate aquí, aquí conmigo!


domingo, 16 de febrero de 2014

SIN IDENTIDAD


Me he perdido tantas veces
en los ahoras,
que las tropas de mis verdades,
en este momento,
me enferman entre lepras plenas de sabiduría.

No me oculto del hedor,
ya que decidí envolverme
en los cartones de una mugrienta vida,
y el infortunio,
por ventura.

Me intoxica la penumbra,
los soles partidos en las sobras del día,
las migajas de mi conciencia
con residuos en aumento de la muerte viva.

Y ahora,
antes que mi yo pueda liberarse,
tú me conduces por veredas confortables
infectadas con absenta.

Se disipa la tez,
se envician mis collares,
esos que algún día fueron
preñeces con identidad.

viernes, 14 de febrero de 2014

INTERMINABLE



Tu mirada,
firmamento entre pródigos,
luz sobre inacabables nostalgias…

Te he seguido como fiel amante 
aunque las cabizbajas sombras te reían.
Olimpo en los astros negros de las tardes
cuando las enmarañadas manos suplicaban mi sangre.

Me he perdido en el verdoso iris interminable
aquel que pacifica las eternas lágrimas de hiel,
al mismo tiempo llegas y me arrastras
ocultando los fantasmas caídos sobre mi frente.

Muertos los ojos te buscan
entre mil gritos,
y tú abres la llave del muro que apela razones
para seguir viviendo hacia silenciosos retos.

Y ahora como darte el agradecimiento
las palabras adecuadas,
solo mi mortal vida que se va con el aliento de la voz
que con el secreto de estos versos te nombran.

Tu mirada inacabable…


lunes, 10 de febrero de 2014

SIN MIRAR ATRÁS




















Mis ojos fueron olvido
y la tristeza fue danzando levemente,
sobre la cara oculta de una moneda
mientras maduraba el presente
sobre mis estancias vacías.

Pedazos de alabastros grises
presentía entre tus dedos
ellos fríos como el hielo,
insensibles ante las caricias
del tibio cuerpo.

Cuerpo sin palabras,
palabras caídas de mi boca 
marcaban tu indiferencia,
ellas delante de mí se evaporaban
entre llantos y misericordias.

Por ti he bebido del veneno a grandes sorbos
al mismo tiempo que rendí homenaje a tus labios,
y me rendí,
sí, me rendí sin mirar atrás,
a los espinos que sujetaban mis pies a bocados.

¿Dónde te fuiste?
¿Dónde estoy?
¿Dónde estamos?

Dónde se fueron mis sentidos
los que rompiste a cada momento.


viernes, 7 de febrero de 2014

EL SILLÓN VACÍO

Hoy he vuelto de nuevo allí, a la sala dormida, sin chispa de alegría, donde las paredes grises entonan su himno. Todo estaba en el mismo sitio, los sillones anaranjados y la tenue luz desolada por esas sonrisas a medias, bajo cuerpos sin aliento.
Te busqué con la mirada, ansiosa por abrazarte, pero no te encontré, ni a esos ojos perdidos mirando hacia la nada, ni a la diminuta figura bajo el pantalón y jersey marrón, ese del mismo color que tus ojos. Quise formular la pregunta, pero la garganta cerraba los sonidos sin apenas poder articular palabra, mientras las lágrimas sin su armadura iban fluyendo en mi interior atravesando cada parte de las vísceras, que sin remedio, desfilaban como una procesión de semana santa.
Te fuiste una noche, la más estrellada del cielo, dejando tus brazos abiertos y un beso lleno de gracias, aunque tus palabras se amontonaban por la enfermedad que te golpeaba día tras día, en cada una de las horas.
Ahora miro alrededor y observo el sillón vacío, aún queda la manta a cuadros con la que tapaba tus pies, hoy abriga otros huesos delgados y fríos.
Ha sido un día de esos, en que las penas muerden mi lengua y gritan hacía cristales rotos.


jueves, 6 de febrero de 2014

LUJOS DE NADA


Quizás
hoy las luciérnagas me alumbren
y pueda estrecharme a la fortuna,
ahogarme en tu abundancia,
pero el caudal de mis bienes
son multitud en los vacíos.

Mi sed,
mi hambre fatigada,
desnuda el privilegio que me fue concedido
cuando las raíces me ataron,
a lujos de nada.

¡Ay cielo mío!
Si pudieras oírme,
extirpar la escasez que muere sobre la boca,
sin embargo tu me cercas,
me asfixias,
me matas.




miércoles, 5 de febrero de 2014

MALSANA EXISTENCIA


Entre dominantes lenguas te lloré.
Tú, mi quimera.

He paseado por cada hoyo del alma
intentando borrar el minuto exacto de la carencia,
pero los clavos se han adherido desplegando sus alas
con la velocidad de una gacela.

He sentido el fuego de tus ojos austeros
y mi sangre en la hoguera,
mientras hincas uñas sobre llagas abiertas
siendo el verdugo de interminables segundos.

Boca que condenas el halo de los labios
cuando cien veces te llamé sin blasfemias.
-Escucha el recuerdo que murmulla sobre las piedras-
Sin embargo el hueco pecho ensordece lágrimas profundas.

Y me obligué a cavar tu mirada
sobre una regia losa,
contemplando a los desatendidos dedos
que murieron en malsanas existencias.

Pero yo solo sé
del vacío y la tristeza que me dejas.
Tú, mi quimera.


domingo, 2 de febrero de 2014

MI FOLIO EN BLANCO


Ya solo me queda la tinta,
los versos,
y mi yo,
ese yo que se funde en el papel
cuando el alma respira.

Un día tras otro he vencido
a la añoranza de las palabras,
al arsenal que revivía 
sobre el sustento de una vida,
mientras me sinceraba entre muros con mentiras.

Pero fui tantas veces cadáver 
en la más absurda comedia,
donde tú eras el protagonista
y yo una actriz secundaria,
sin piel, ni vistas al océano de los ojos.

Ahora ensayo mi obra perfecta sobre ti,
aunque mi yo respire como nunca
sobre un folio en blanco.




viernes, 31 de enero de 2014

VESTIDOS SILENCIOS




















La miraba con los ojos azules
de todos los días,
mientras la citaba el lamentable destino.

Siempre creí
que mis últimas horas
las compartiría con ella,
pero la muerte la visitaba lentamente
arrancando la miel de sus etéreos labios.

Sonreía
a través de ventanas sin vida,
al mismo tiempo que el alma perfilaba el lamento
de aquella torre con vistas azulinas.

Tú titubeaste
ante las consumidas pupilas
sembrando un -no me sueltes- en las manos,
en aquel instante una muchedumbre
bautizaba espacios vestidos
de penetrantes silencios.

Te busco y no te hallo
en el inquietante aire que respiro,
ahora,
la más triste velada rompe mi sueño
cuando proyectas frío sobre losas de piedad
en la pradera de tu voz
que fue mi delirio.