sábado, 22 de febrero de 2014

MADRUGADAS



Quiero  que permanezcas sobre mi torso desnudo
quiero que me ames como si no hubiera madrugada…

Marta  Girbés Molina





MADRUGADAS

Muchas veces los interrogantes voceaban
desesperadamente mi pensamiento.

Tantas veces soñé ser
la protagonista de aquel cuento,
en que el suspiro era agua clara
acercándome a tus labios llenos de aire.

Me he detenido ante la boca,
porque quizá mañana te calle
y la duda dejará de ser duda
en mi alma devastada e insegura,
entre la vida de un amor y su muerte.

No sé, si mis lágrimas te sangran
o tal vez se acercan y tú las apartas,
pero el silencio de hierro pesa sobre mí,
mofándose,
lacerando con frías voces de apiñado esparto.

Tantas preguntas nadan a contracorriente
con sus manos frescas,
cuando tú sin ver me maltratas
honrando al dolor,
a la constante rabia que rescatas
paralizando recuerdos de muertas madrugadas.