viernes, 28 de febrero de 2014

INNUMERABLES DESTELLOS


Las calles
de una ciudad sin ruido
hoy ríen bajo balcones tornasolados,
mientras las luces se uniformaban
ante un arcoíris con máscaras.

Trajes risueños al compás de eufóricas danzas
representan fascinantes e imborrables jolgorios,
en el momento que las avenidas
se iluminan en medio de idolatrados sujetos.

¡Llegan los tambores y silbatos al unísono!
Al mismo tiempo que entonan
lágrimas de vida,
en la belleza de sus renombrados rostros.

Las calles hoy vociferan historia
entre acordes e innumerables destellos.





sábado, 22 de febrero de 2014

MADRUGADAS



Quiero  que permanezcas sobre mi torso desnudo
quiero que me ames como si no hubiera madrugada…

Marta  Girbés Molina





MADRUGADAS

Muchas veces los interrogantes voceaban
desesperadamente mi pensamiento.

Tantas veces soñé ser
la protagonista de aquel cuento,
en que el suspiro era agua clara
acercándome a tus labios llenos de aire.

Me he detenido ante la boca,
porque quizá mañana te calle
y la duda dejará de ser duda
en mi alma devastada e insegura,
entre la vida de un amor y su muerte.

No sé, si mis lágrimas te sangran
o tal vez se acercan y tú las apartas,
pero el silencio de hierro pesa sobre mí,
mofándose,
lacerando con frías voces de apiñado esparto.

Tantas preguntas nadan a contracorriente
con sus manos frescas,
cuando tú sin ver me maltratas
honrando al dolor,
a la constante rabia que rescatas
paralizando recuerdos de muertas madrugadas.







miércoles, 19 de febrero de 2014

TIEMBLA Y EXCLAMA


Os miré a través de mis ojos vidriosos.
¡Cuántas emociones cubrieron la frente!

Yo callo cuando dos rostros se acercan
y trazan el resplandor de un beso,
un beso que abre las puertas al aire
con aroma a firmamento,
al mismo tiempo que las alas se despliegan
clavándose aquí,
aquí en mi pecho.

¡Ay, qué pensamientos!
Sin dudar hubiera querido tener
un ápice de aquel suspiro,
beber y que bebiésemos de la saliva envuelta
colmada en nuestro seno,
naciendo,
muriéndome,
en cada momento.

Tantas veces he sido testigo,
tantas y tantas,
cuando una boca tiembla y exclama.
¡No te vayas, quédate aquí, aquí conmigo!


domingo, 16 de febrero de 2014

SIN IDENTIDAD


Me he perdido tantas veces
en los ahoras,
que las tropas de mis verdades,
en este momento,
me enferman entre lepras plenas de sabiduría.

No me oculto del hedor,
ya que decidí envolverme
en los cartones de una mugrienta vida,
y el infortunio,
por ventura.

Me intoxica la penumbra,
los soles partidos en las sobras del día,
las migajas de mi conciencia
con residuos en aumento de la muerte viva.

Y ahora,
antes que mi yo pueda liberarse,
tú me conduces por veredas confortables
infectadas con absenta.

Se disipa la tez,
se envician mis collares,
esos que algún día fueron
preñeces con identidad.

viernes, 14 de febrero de 2014

INTERMINABLE



Tu mirada,
firmamento entre pródigos,
luz sobre inacabables nostalgias…

Te he seguido como fiel amante 
aunque las cabizbajas sombras te reían.
Olimpo en los astros negros de las tardes
cuando las enmarañadas manos suplicaban mi sangre.

Me he perdido en el verdoso iris interminable
aquel que pacifica las eternas lágrimas de hiel,
al mismo tiempo llegas y me arrastras
ocultando los fantasmas caídos sobre mi frente.

Muertos los ojos te buscan
entre mil gritos,
y tú abres la llave del muro que apela razones
para seguir viviendo hacia silenciosos retos.

Y ahora como darte el agradecimiento
las palabras adecuadas,
solo mi mortal vida que se va con el aliento de la voz
que con el secreto de estos versos te nombran.

Tu mirada inacabable…


lunes, 10 de febrero de 2014

SIN MIRAR ATRÁS




















Mis ojos fueron olvido
y la tristeza fue danzando levemente,
sobre la cara oculta de una moneda
mientras maduraba el presente
sobre mis estancias vacías.

Pedazos de alabastros grises
presentía entre tus dedos
ellos fríos como el hielo,
insensibles ante las caricias
del tibio cuerpo.

Cuerpo sin palabras,
palabras caídas de mi boca 
marcaban tu indiferencia,
ellas delante de mí se evaporaban
entre llantos y misericordias.

Por ti he bebido del veneno a grandes sorbos
al mismo tiempo que rendí homenaje a tus labios,
y me rendí,
sí, me rendí sin mirar atrás,
a los espinos que sujetaban mis pies a bocados.

¿Dónde te fuiste?
¿Dónde estoy?
¿Dónde estamos?

Dónde se fueron mis sentidos
los que rompiste a cada momento.


viernes, 7 de febrero de 2014

EL SILLÓN VACÍO

Hoy he vuelto de nuevo allí, a la sala dormida, sin chispa de alegría, donde las paredes grises entonan su himno. Todo estaba en el mismo sitio, los sillones anaranjados y la tenue luz desolada por esas sonrisas a medias, bajo cuerpos sin aliento.
Te busqué con la mirada, ansiosa por abrazarte, pero no te encontré, ni a esos ojos perdidos mirando hacia la nada, ni a la diminuta figura bajo el pantalón y jersey marrón, ese del mismo color que tus ojos. Quise formular la pregunta, pero la garganta cerraba los sonidos sin apenas poder articular palabra, mientras las lágrimas sin su armadura iban fluyendo en mi interior atravesando cada parte de las vísceras, que sin remedio, desfilaban como una procesión de semana santa.
Te fuiste una noche, la más estrellada del cielo, dejando tus brazos abiertos y un beso lleno de gracias, aunque tus palabras se amontonaban por la enfermedad que te golpeaba día tras día, en cada una de las horas.
Ahora miro alrededor y observo el sillón vacío, aún queda la manta a cuadros con la que tapaba tus pies, hoy abriga otros huesos delgados y fríos.
Ha sido un día de esos, en que las penas muerden mi lengua y gritan hacía cristales rotos.


jueves, 6 de febrero de 2014

LUJOS DE NADA


Quizás
hoy las luciérnagas me alumbren
y pueda estrecharme a la fortuna,
ahogarme en tu abundancia,
pero el caudal de mis bienes
son multitud en los vacíos.

Mi sed,
mi hambre fatigada,
desnuda el privilegio que me fue concedido
cuando las raíces me ataron,
a lujos de nada.

¡Ay cielo mío!
Si pudieras oírme,
extirpar la escasez que muere sobre la boca,
sin embargo tu me cercas,
me asfixias,
me matas.




miércoles, 5 de febrero de 2014

MALSANA EXISTENCIA


Entre dominantes lenguas te lloré.
Tú, mi quimera.

He paseado por cada hoyo del alma
intentando borrar el minuto exacto de la carencia,
pero los clavos se han adherido desplegando sus alas
con la velocidad de una gacela.

He sentido el fuego de tus ojos austeros
y mi sangre en la hoguera,
mientras hincas uñas sobre llagas abiertas
siendo el verdugo de interminables segundos.

Boca que condenas el halo de los labios
cuando cien veces te llamé sin blasfemias.
-Escucha el recuerdo que murmulla sobre las piedras-
Sin embargo el hueco pecho ensordece lágrimas profundas.

Y me obligué a cavar tu mirada
sobre una regia losa,
contemplando a los desatendidos dedos
que murieron en malsanas existencias.

Pero yo solo sé
del vacío y la tristeza que me dejas.
Tú, mi quimera.


domingo, 2 de febrero de 2014

MI FOLIO EN BLANCO


Ya solo me queda la tinta,
los versos,
y mi yo,
ese yo que se funde en el papel
cuando el alma respira.

Un día tras otro he vencido
a la añoranza de las palabras,
al arsenal que revivía 
sobre el sustento de una vida,
mientras me sinceraba entre muros con mentiras.

Pero fui tantas veces cadáver 
en la más absurda comedia,
donde tú eras el protagonista
y yo una actriz secundaria,
sin piel, ni vistas al océano de los ojos.

Ahora ensayo mi obra perfecta sobre ti,
aunque mi yo respire como nunca
sobre un folio en blanco.




viernes, 31 de enero de 2014

VESTIDOS SILENCIOS




















La miraba con los ojos azules
de todos los días,
mientras la citaba el lamentable destino.

Siempre creí
que mis últimas horas
las compartiría con ella,
pero la muerte la visitaba lentamente
arrancando la miel de sus etéreos labios.

Sonreía
a través de ventanas sin vida,
al mismo tiempo que el alma perfilaba el lamento
de aquella torre con vistas azulinas.

Tú titubeaste
ante las consumidas pupilas
sembrando un -no me sueltes- en las manos,
en aquel instante una muchedumbre
bautizaba espacios vestidos
de penetrantes silencios.

Te busco y no te hallo
en el inquietante aire que respiro,
ahora,
la más triste velada rompe mi sueño
cuando proyectas frío sobre losas de piedad
en la pradera de tu voz
que fue mi delirio. 

miércoles, 29 de enero de 2014

DOS SOLEDADES














-Hube de sobrevolar un cósmico mar
más allá de todo límite de estrellas idílicas.
He atravesado los oleajes de los desalientos
y las desesperanzas,
y los inmensos jardines de la felicidad fatua,
pleno de sirenas de lenguas letales.
Hube de pasar todo eso y también
lo indescriptible para tan siquiera intuirte allí,
sentada en esa línea de horizonte
como un canto de lejanía quieta,
mansa como un edén.

- Y ahora,
que intuyes mi presencia,
que tus muros gritan de agonía
y las alas tintinean
en medio de sombras vivas.
Dime si soy la brisa venturosa
o simplemente los labios de la noche
con enterrados y desarmados violines.
Yo mientras,
cerraré las puertas al olvido
desataré las lianas para estar contigo,
ya que el color de mi sueño
se blanquea entre la mitad de tu existencia.

-Suelto mis amarras, me libero
de los espejismos y de las esperas pacientes.
Me suelto a la dulce y pecaminosa senda por donde me llegas,
por donde la sensación de tu existencia se pone roja,
escarlata de ansiedad e impaciencia.
Me vuelvo una flecha con destino infalible
desde mi eternidad hacia tu infinito.
He de ensartar en la soledad a ti adherida
sin matarla...
Tú, tú y ella me han de olfatear,
juzgar si mi aroma les sabe a casual lobo hambriento del camino
o a macho huérfano de guarida,
de eternidad de a dos.

-Tú,
mi dulce espera
huérfano de collares desconocidos
y de pies con lágrimas siniestras.
¿Acaso no viste mi mundo,
y lo que te espera?
Piel sin abrigo,
silencios perforados
con espinas de euforia.
Tal vez,
el dolor me sostenga con sus ojos
y el centro de mi vida sea morirme,
sin tocarte…

Autores: Alex Peruzzi y Silvia Savall

ORIGEN



















Como el jugo del agua clara
y su tempestad salpicada de certezas,
despeiné a la indiferencia
con el origen de mi alegría.

Tiemblo en el calor
cuando me apego a la ternura
de unos ojos con sabor a timidez,
los míos,
calma cubierta de ansias
esa que incita a morir lentamente
sobre la pasión sin ley de tus labios.

sábado, 25 de enero de 2014

SUTILMENTE





















Degusto
los caprichos del aliento
que excitan la ternura con los besos,
encendiendo las llamas del infierno.

Silencié
tu boca con la suavidad de mi lengua,
mientras tus manos provocaban
la desesperación en los sentidos.

Un gemido
en los senos impacientes
podrían ser descubiertos por un terso aliento, 
que sutilmente acariciaban la oscuridad del pensamiento.

Y atraviesas
las marismas de mi cuello,
cuando la espalda se columpia bajo tus dedos,
dedos que lamían la profundidad del sexo.

Déjame caer
sobre la abertura del labio,
al mismo tiempo que me deslice sobre tu piel,
mi piel,
en el mar desprendido sobre dos cuerpos.



Poema finalista y con mención de honor en lV Concurso Internacional de Poesia Atiniense 
Atina Argentina 2013.

NI PIEL NI NOMBRE














Mis manos,
mis diminutas manos
vacantes de caricias,
de tu piel sin nombre.

Te has marchado por los laberintos de la ruina
hacia ásperas sienes,
condenándome penas amarradas a la nada
a la par noches sin senos que me sujeten.

¿Dónde está la mirada fecunda y el sol de las mañanas?
Rayos de miedo,
bolsillos sin risas,
y el alma,
¡ay mi alma!
tan apretada sobre la diáfana libertad sin vida.

Y me engendraste entre jirones azules
mientras imploro ojos de piedad sobre tu mente.
Hombros sin abrazos,
palabras vivas en la sordomuda soledad
en el momento que se escaparon las ganas
de seguir amándome .

Mis manos,
no tienen piel,
ni nombre.

jueves, 23 de enero de 2014

UNA VIDA













Era una tarde gris, donde las hojas caían rendidas bajo mis pies y la tristeza del paraje mostraba ese color plomizo. Sentada en el banco de aquel parque, el frío se apoderaba de mis huesos ya casi muertos por el hambre; pero no me importaba, ya que el alma estaba desgastada por los tropiezos de una vida sin impulso, sin valor para seguir adelante.
Todo era nada, ni el más breve recuerdo me hacía suspirar, ni siquiera la sonrisa de aquel niño que había visto tiempo atrás jugando en la calle. Me hermanaba a la soledad y a su silencio como acostumbraba hacerlo con mi canción favorita, ésa que deja en tu juventud un hilo de risa en los labios.
Quise soñar tantas veces con sus manos, con el pelo enroscado entre mis dedos y sus mejillas sobre las mías. De pronto, el imperecedero sueño se borraba entre perdurables y cenicientas tristezas. La vida no me había regalado una niñez maravillosa, ni una familia que me quisiera tanto como yo a ellos, siempre fui huérfana de padre y madre incluso antes que me abandonaran.
Ahora, después de un puñado de años de existencia, me rindo ante el suceso que me ahoga. Quizás mañana cuando despierte, pueda descubrir nuevas raíces donde agarrarme sin miedo.




lunes, 20 de enero de 2014

LÁGRIMAS EN LA TARDE




















Yo sé
que en mi pecho
te quedaste
ahí,
tan quieto,
pero me hace falta tu voz quebrada
esa voz que me dice que no te has ido.

Y podría pensarte,
haber deseado en las lágrimas de la tarde
un beso enloquecido sobre mi carne,
sin embargo,
no estabas aquí,
aquí presente entre la piel.

sábado, 18 de enero de 2014

UNOS MINUTOS DE VIDA











Al alba mi voz más callada resuena
entre gigantescas moradas de tormento.

Permíteme que sea mi yo
más desnudo,
ya que el nefasto ensueño
hoy me concede unos minutos de vida.

No sé si el calvario de tu dicha
será perenne,
o la ligereza de las manos se pierda
en un perpetuo frasco vacío.

Aunque anteriormente morí
bajo el grito de la hiel,
tras el veneno del suplicio
y sus inagotables favores.

Ahora,
después de destinos sin futuro,
entrégame unos segundos
para que pueda vivir lentamente,
sobre el acorde apasionado de tus dedos.

Al alba,
mi voz más callada,
resuena entre mis cruces.

jueves, 16 de enero de 2014

INVIERNO















No creas que voy arrastrarme
ante los ejércitos blancos,
ni al frío de la sombra
que se levanta con puños abiertos para envolverme.

Quizás mi fatiga imparable se rinda
antes que los tambores resuenen en los oídos,
y las ondas de tu pelo sean incienso
en las esquinas de la muerte.

No hay duda que te veo a distancia,
tan lejos,
que el triunfo de las manos se consume
sobre mi ceguera,
ésta que desamándote ama
las guirnaldas de las primaveras.

lunes, 13 de enero de 2014

ANTE LA BRISA


Vengo con el alma desnuda
ésa que con tu presencia se solidifica,
a través de entregadas miradas abiertas.

Llevo de norte a sur mis alas sencillas,
sin sorpresas disfrazadas,
y dentro un destino de rosa marfil
con hilos tensos,
bordados en nácar.

Te visto con mi piel,
con abrazos sin espinas,
sin lluvia en los umbrales de la tristeza
cuando me pierdo en el tic tac de tus entrañas.

No me apresan  las noches con su silencio,
ni las ruinas del alba
porque iluminas el fondo de mis sinsabores,
y las canas de la nostalgia.

¿Qué soy si tú no mencionas te amo?
¿Qué soy si tu voz no habla cuando cierro mis ojos?
Soy el espejo roto que siente frío
bajo losas sin piedad.

Vengo con aroma de hojas verdes,
con el dolor limpio sobre las ramas,
vengo desnuda ante la brisa,
la brisa virgen de tu mirada.