sábado, 25 de enero de 2014

SUTILMENTE





















Degusto
los caprichos del aliento
que excitan la ternura con los besos,
encendiendo las llamas del infierno.

Silencié
tu boca con la suavidad de mi lengua,
mientras tus manos provocaban
la desesperación en los sentidos.

Un gemido
en los senos impacientes
podrían ser descubiertos por un terso aliento, 
que sutilmente acariciaban la oscuridad del pensamiento.

Y atraviesas
las marismas de mi cuello,
cuando la espalda se columpia bajo tus dedos,
dedos que lamían la profundidad del sexo.

Déjame caer
sobre la abertura del labio,
al mismo tiempo que me deslice sobre tu piel,
mi piel,
en el mar desprendido sobre dos cuerpos.



Poema finalista y con mención de honor en lV Concurso Internacional de Poesia Atiniense 
Atina Argentina 2013.