domingo, 10 de noviembre de 2013

IMAGINÁNDOTE


















Te he sentido
algunas veces tan cerca,
otras,
tan lejos,
pero siempre he tenido ese sueño
de poder tocarte con mis manos.

He imaginado tu nombre
esculpido sobre piedras de barro,
al mismo tiempo sacias la sed
de los que alguna vez han matado.

Y ahora,
contemplo a mi alrededor
cadáveres de niños tiroteados.
Dime tú,
dónde está la risa que se perdió en sus labios.
Mas no sé si la súplica muere en los oídos
o no llegan a la paz de tus abrazos.

Dulce palabra que atraviesa mi espalda
y también el costado,
entre tanto,
quiero perderme cuando suspiras,
hablarte,
entre cien disparos.

Te he sentido tan cerca
imaginándote en mis sueños.
Te amo,
sí, te amo.

sábado, 2 de noviembre de 2013

LARGA VIDA


















Fuiste apresándome con tus dedos
hasta llegar a mis pulmones,
siendo el oxigeno cada día
cuando las piernas me flaquean.

Has sido,
eres,
serás,
la alianza pura de un amor
cuando mis ojos han llorado,
reído,
amado
en los recodos de una larga vida.

No te olvido
puesto que vives en mi piel.
No quiero soltarte,
ni liberar crecidas raíces
de las que nacieron bellos rosales.

Te deseo en el dolor
y en quietas soledades,
en las llagas de mis heridas
porque soy la sierva de tu sangre.

Tú mi poesía,
la voz,

mi carne.

viernes, 1 de noviembre de 2013

CELIA
















En aquella casa donde las paredes de la habitación estaban recubiertas de terciopelo azul, olía a rocío de la mañana, las ventanas se habrían a las seis en punto.
Celia adoraba sentarse en el sillón que años atrás, le había regalado su padre. Sus ojos contemplaban el amanecer devolviéndole el aire.
En ese preciso momento se paraba el tiempo del reloj, adorando el silencio que se perfilaba bajo los primeros rayos de un sol temprano.
Su primer café humeaba al mismo tiempo que su pluma se confesaba sobre un folio en blanco. Quería escribir ese instante en el que la soledad le regalaba ese ápice de aliento.
Y ahí empezó todo. Un río de palabras brotaban mientras sus dedos delgados, plenos de sentimientos, describían la burbuja en la que se encontraba. Paz, que con el canto de un colibrí podría enmudecerla, amándola sin tocar su cuerpo.
Celia tenía el cabello largo y rubio, sus ojos eran de un color verde intenso y la boca una fina línea, el cuerpo delgado ya que había heredado hasta los huesos de su difunta madre.
Todas las mañanas se vestía con sus pantalones vaqueros y una camisa larga que hacía disimular su delgadez ya que pasaba horas sin probar bocado.
La escritura y el silencio la acompañaban diariamente. Hacía mucho tiempo desde aquel accidente que la había dejado sin su primogénito.
Cuántas lágrimas derramó; solo tenía seis años y su única vida era él, ya que el padre la había abandonado.
Decidió cada día honrarle con sus letras, ya que creía que de esa manera él permanecería allí sentado mirándola mientras le leía un cuento inventado.
Pero de pronto volvía a la realidad, se borraba su imagen pero ella sabía que él le devolvería el aire a las seis en punto.


sábado, 26 de octubre de 2013

SIN DUDAR












Hoy amaneció el sol
con la misma voluntad de siempre,
inmenso como una moneda brillante
pero se desvaneció  
hacia inmóviles miedos.

He respetado
cada uno de los silencios,
y ahora tú deshojas lentamente
palabras lacerantes,
que sin dudar hurgas
sobre úlceras sangrantes.

Ya casi me había acomodado
en la alta torre con besos en la frente,
sin embargo vuelves golpeándome.
¡No sientes!
¿Dónde fue tu corazón puesto que el mío ya no siente?

Respétame,
puesto que yo he respetado cada silencio.















Te he visto  
deslizarte como una pluma
protegiendo mis heridas,
cuando me entregaste tu alma presente y futura.

Has tocado con sedosos dedos
las fatigadas venas,
al mismo tiempo que acariciabas  
la sombra de mis pies lejanos.

Pero tu rostro de agua
ha estado en cada una de mis condenas,
dándome aire,
que fue creciendo poco a poco
en consumidos bronquios.

Te he visto amar
alas muertas a través de brumas secas,
en el momento que mi corta vida
fue tu vida,
sobre la silueta de Minerva.


domingo, 20 de octubre de 2013

TIEMPO TRANSCURRIDO


















Ayer
anduve por los caminos de la vida
me vestí de luz
para recorrer el tiempo transcurrido.

Desperté en un prado verde,
donde la infancia se alza
con numerosos latidos
que colmaban
el  frondoso cauce de un rio,
y los sueños eran ternura
cual aliento es amante
en la historia  de un niño.

Me dejé llevar,
 por la voz de la adolescencia
donde la centelleante llama del amor
era  desnudada
entre narcisos y violetas,
y los ojos reflejaban el matiz brillante
cuando la belleza consentida
se convertía en inverosímiles  paisajes.

Allí estás dócil y serena,
adulta,
lúcida,
sin prisa.
El  sosiego es la clave  de la plenitud
cuando los descendientes son brisa
en las perlas del alma,
mientras perfilas
el almíbar en mis labios
acariciando la sien y el tibio costado.

La vejez
es una compasada memoria
de hebras blancas
que concluye lenta y solitaria.
Campanas  silencian las vacías miradas
mientras llega la parca con agujas en la mente,
observando sigilosa  la soledad
que se adhiere amarga colmada de sed,
tiempos transcurridos,

fin de los días. 

lunes, 14 de octubre de 2013

ASTUTA AUSENCIA






















Escuché a la ausencia,
sabia,
decidida,
con ganas de mutilarme…

Atrás quedaron los versos
de enamoradas gardenias,
hoy mi alma caduca
como caducan los alimentos
en una sucia estantería de polvo.

Se rompió el obelisco perfumado
cuando transitabas a oscuras
en las esquinas sin vida,
y en un manto de barro
el delito se oía,
sonriendo,
aguijoneando,
sepultando la alegría.

Y allí donde todo era completo,
selló  el gozo azul
como lepra adherida,
se derrumbaban los soles sin remedio
cuando la astuta ausencia bailaba
en una botella llena de fecundos sentimientos.




sábado, 12 de octubre de 2013

LO QUE TÚ EN MI PROVOCAS
















Cómo describirte
lo que tú en mí provocas…

Eres la luz
que en el umbral late inesperadamente
y se acomoda  en el surco de mis pliegues,
dando paso a la mansa tentación de los labios.

Erato en el secreto de tu boca
cual miel acata temblorosa
la plenitud infinita,
mientras respiraciones lentas
abrazan la desnuda comisura.

Y me moldeo
al radio de tus dedos desbocados
traspasando el silencio,
derrotándome,
avivándome entre melosas caricias
que se perpetúan  en la hazaña de tus manos.

Por lo tanto me provocas,
en el vértigo del deseo
cuando la luna me acerca al acantilado de tus besos.            





jueves, 10 de octubre de 2013

DIME TÚ








Y en una blanda lentitud, dichosa
con la honda calma que la tarde vierte…
- Leopoldo Lugones, "Rosa de otoño"



Y en una blanda lentitud, dichosa
con la honda calma que la tarde vierte,
caminaba entre el rojo fluido de tus sienes…

Dime tú que envuelves mis ojos
cuando la sangre hierve,
si me perdí en la ausencia de las hojas
que ahora mismo duermen.

Dime tú si el silencio
me ahonda y me adormece  
sobre el matiz de los abrazos,
si me siento viva o muero
sobre  el talismán de tu piel
que es mi piel en la lánguida noche.

Y en este instante paseo el aliento
bajo tus alas,
mientras enmudezco sin ignorar

tus besos en mi frente.

DIME


















Dime,
¿Qué es el amor?

Amor,
es el pulcro cristal
que desliza vientos blancos
en las arterias,
que desata sueños
y quimeras
en los matices
de la esencia.

Amor,
es jardín
de cielos
cálidos,
cual tibia es la flor
del volátil beso
que quema.

Amor,
es vida en labio
seco de color
púrpura,
como púrpura
es la sangre
del cariño
verdadero.

Amor,
es la  tarde rubia
en el seco río
que enamora,
aprisiona,
y deshoja,
un  sincero
te quiero.




viernes, 13 de septiembre de 2013

CADA PALABRA















Jamás creí que los sentimientos
me desbordaran,
ellos bañaban los ojos
sujetándome con sus cobrizos cabellos.

Un día más,
las agujas de aquel reloj se dormían
cuando la tarde rubia se desvanecía
al compás de un te pienso,
pensarte entre soledades sería  lo perfecto
puesto que mis dedos se enredarían
en los rubíes de tu pecho.

Mirarte
en la sombra de la luz tenue,
una piel,
los brazos,
el rostro,
mis manos,
el susurrado  aliento
en  paredes escritas con versos.

Tú,
yo,
vulnerables almas,
condenadas al resplandor
sobre hilos de  fecunda luna pactada,
muero sin morir en cada palabra.






A MEDIA VOZ


















Despacio,
muy despacio
mi alma te eclipsa,
cuando en este peculiar espejo
a media voz te descubro.

Sin miedo a las alturas de la vida
peldaño tras peldaño nos amamos,
desordenabas mis cabellos
con  inocentes dedos desnudos,
ellos me apresan,
me ciñen,
en el secreto
de tu cuerpo junto al mío.

Y me buscas en el engendro de la noche,
custodiándome,
seduciéndome hacia al vacío
en un diván  de sonrosados labios,
entretanto el catecismo de la madrugada sopla
sobre  el pétalo de un sólo camino.

Por ti, mi rostro de agua clara,
para mi, tu asilo.
Me rozas a media voz
sobre  mudanzas y silencio antiguo.
No tengo más que decir,
por lo tanto,
dormiré,
bajo el techo de tus besos.


viernes, 23 de agosto de 2013

AL AIRE LE ESCRIBI


















Al aire le escribí
con la luz de un beso,
un beso que traspasa las barreras
y las barandas de mi cuerpo.

Al aire le escribí
cuando me perdía a  mar adentro,
oceánicas las grutas desnudas
cubiertas las sustancias de tus dedos.

Al aire le escribí
mientras mi frente dormitaba en tu pecho,
hondo el casto amor
donde la sangre es puro vuelo.

Al aire le escribí
con ramos de rocío azulino,
lentas las  palabras
cual senda es cautivada por el vivo deseo.

Al aire le escribí
sobre secretas voces de luna,
plena la magnitud sobre la espalda
poblados labios por el puente de tu cuello.

Sí, al aire le escribí,
con las palabras de mi cuerpo,
y en el eco desnudo caminaré
por los suspiros atrapados de tu boca.




domingo, 11 de agosto de 2013

TRES SILABAS DESNUDAS













Fijó su mirada
como si fuera una singular grieta
en el techo del alma.

No puedo soportar
la desnudez de tu mirada vacía,
ni las palabras mudas
que se desvanecen como estatuas de arena.

¿Por qué evitas mi aire,
si yo me aferro a ti con besos de hambre?

Dime,
si te he buscado en los minutos de un reloj
y no hallé respuesta.
Morí entre sombras cada vez
cuando la desdeñada ausencia
me abrazaba con sus manos fúnebres.

Y ahora nado en el enfermizo pozo
cuando los dedos me apartan
de la rebelión de los labios,
al mismo tiempo que engendras lágrimas
en la tez de mi senda.

¿Por qué me has robado el aliento,
si viví por tus sueños amarrándolos sobre mi  pecho?

Me atraviesa el murmullo que no escucho
con  dientes afilados,
y el  mortecino desdén
que deja huella en harapos de hiel
cuando tres sílabas desnudas se apagaron.






sábado, 27 de julio de 2013

Y ME CALLAS


















Me llegas,
entre la humareda de aquel barco
que ancla sus redes en mi pensamiento,
mientras te miro en la belleza del silencio.

Eres la mano que cubre mis ojos cerrados,
el murmullo del beso,
la raíz de mis sueños
cuando el respaldo de los párpados
se paralizan ante la temprana  muerte.

Y vuelves,
al eje de mi vientre
entre las pinturas celestes de las manos,
al mismo tiempo excitas mi honda piel dormida
sobre el  paisaje de tus dedos.

Eres el blanco escalofrío del cuerpo
en la garra indolente hacia mi sangre,
grito en el calmado fuego
a través del recreo de los labios
cuando desnudas hilos suspirando.

Me llegas.
Callándome en la belleza del silencio.







lunes, 1 de julio de 2013

¿ QUIEN SOY YO?















No,
no cerraré el alma de sueños,
ni de brisas vírgenes,
ni de padres nuestros.

Desnudose sobre la orilla fértil del mar
cuando el cristal de sus ojos me descubría,
palpitaba el  rumor,
liberando  palabras.

¿Quién soy yo?
¿Una nube de estrellas transparentes
sobre un camino de empeñados cielos?
o quizá,
¿Una  partícula de arena insignificante en el desierto?
¡Hallaré la respuesta a tus sutiles preguntas!

Señora mía,
Vos que todo lo sabe
¡Decidme!
¿Quién soy yo?

¡Eres!
liana blanca,
astro profundo,
silenciosa amante,
samaritana luz,
invierno cálido,
larga calma,
escudo,
pausa,
amor.






sábado, 15 de junio de 2013

RECUERDOS VISIBLES














Hoy te sentí,
sentí el recuerdo
de los visibles estanques
de las aguas bravas…


Una voz palpable,
luminosa,
evocó al sepulcro de la tristeza
despertando unos parpados hambrientos
de laúdes y estelas.

Un eco en la espuela
de la aurora se aleja,
como  sueño acobardado en un vértice,
mientras un universo de terneza  y ofrenda
briznan en futuros cabellos.

Rio y lloro
con la  presente azulada  victoria,
amo y bendigo
la tibieza del delito hallado,
mas en el sabor declarado

soy  reina en la diestra de tu mano.

lunes, 10 de junio de 2013

TAN TÚ


















En el hueco de mi mano te situaste
tan delicado,
tan tú,
tan completo como una ensenada  pausada
tan vestido de amor,
tan tú.

Que olvidadas eran mis alas
entre cipreses viejos,
altos  ellos con sombra dormida
en el laúd del regazo,
a la par sus hojas arropaban
la frondosa cicatriz latente.

Muchas veces ojeaba,
te buscaba
entre luces disfrazadas de sueños,
sueños de vida alineados a mi cuerpo
un cuerpo tibio,
húmedo,
con nombre y apellido.

Y te adentras por caminos empedrados
tan suave,
tan sugerente como el beso,
tan tú,
tan apetecible,
transparente,
desnudo,
tan tú.






viernes, 7 de junio de 2013

CUARTETOS













Mañana cuando me vaya
llevaré tras de mi interminables recuerdos,
aquel tesoro que jamás hizo daño a nadie
cuando la realidad fue fantasía
y el desencanto, deseo.

Día tras día representé un papel
ajena a previstos acontecimientos,
ellos,
desfilarían como audaces soldados.
Quizá fui testigo directo
ante el maltrato de canceradas pupilas
pero los ejemplares caían rendidos sobre las manos.

De pronto, dos gloriosas puertas se abrían,
desdoblando una profunda e irremediable seducción
a través de confeccionados cuartetos.
Extirpaban,
fuegos violentos en médulas escurridas
cuando los desdenes caducaban
bajo simbólicas doctrinas.

Me petrificas, en amenes y enredados orgullos
volviendo a  ver ante mí lágrimas vertidas,
elevas  el torso,
interpreto,
percibiendo ánimas vencidas,
mientras tanto,
otros sonrojaban mejillas
entre renglones encarnados.

No puedo ignorarte,
perdería la cabeza amablemente
entre obsequiadas soledades.
Hojas cubiertas en partículas de tinta
extasían esa dulce blasfemia
convertida en albores ungidos por verídicos amantes.

Poema Publicado en la Antología Juan Ramón Molina

miércoles, 5 de junio de 2013

AGÓNICOS VÉRTIGOS













En el callado túnel se fueron aireando
gallardamente sus  agrestes huellas,
que imborrables  se repiten vencedoras
cual chacal pisa seguro ante la presa.

Abrazadme entre  matorrales y  espiga,
que las piedras  sean miembros en heridas
cuando la  dermis me contemple  llorosa
con serpenteantes  muñones en  agónicos vértigos.

Heme aquí bajo el sombrío ocaso,
ahuyentado truenos,
defendiendo la propiedad que me pertenece.
Ruidos  inclinados aspiran el  aire
entre ávidas  entrañas que aún palpitan
y suspiran ante sus dientes.

Soy cruz,
víctima en raíces de arterias
que arrebata al  hijo de mi quebrado vientre
hurtando capilares azulados,
entre tanto el cautivador latido
vive y muere en  repudiados  segundos.

Decidme si el canto estrangulador
no enmudece la palabra,
si el aliento reclamado no hiere al corazón
cuando el retrato es hielo negro
fidedigno esclavo del dolor.

Miradme, sin nombrar al  desperfecto rostro,
asesino de almas,
que con látigos de cuero y golpes triunfales,
enlutó  lo que más amaba
y ahora, ya no somos nada.

Quisiera morir  guareciéndome en  sombras infames,
ser ceniza en fondo de nieblas
al igual que un cuerpo
es victima en boca  carnívora de animales.

Tragadle con garfios de púas sobre crispadas corrientes
en las falsas telarañas moribundas,
mientras los cristales punzantes
arraigan sepultura en la sal de la sangre.

Siempre fui paciente,
el aire ya no habita en mis pulmones,
ya no reposo en el mar,
ni en el amanecer,
ni en las ciudades,
sólo espero la alegría  de tu anhelado abrazo.