lunes, 27 de mayo de 2013

LUNA






















Te envolveré  hasta que las fuerzas
abandonen el objetivo, y mientras tanto
te admiro desde el  ventanal de mi fortuna.

Llenas las arcas del espacio que quedó desierto,
y con el pigmento áureo delegas alientos
en la extremidad del etéreo refugio.

Las manos que abrazas, con el acogedor destello,
enamoran la dulzura que se explaya en tu forma
sustentando la perfección y la elegancia .

No me desampares, condúceme por el bulevar
templado, donde las flores marchitas se embelesan
de la brillantez  de la alcoba que posees.

Tus ojos de color plata iluminan  corazones,
y con los cristales de tu pecho, fascinas ensueños
en el retablo del perpetuo  romanticismo.