viernes, 6 de diciembre de 2013

TE SIENTO














Y se fue difuminando

tu tez entre mis manos…



La nostalgia ordenaba

la ilusión de poder tocarte una vez más,

mientras las briznas de tu pelo se alejaban

entre la luz y la calidez del mediodía.



Pero que ingeniosos fueron los dedos

que me hicieron superviviente a la calma,

cuando sin acariciarte

yo te sentí en cada silencio,

en cada noche,

en cada mañana.


Inhalé al tiempo,

suspiré sobre mil espuelas de vidrio,

al mismo tiempo que la luna me miraba

con tus ojos ,

éstos que no callarán nunca.


Que difícil no tocarte,

pero te siento entre mi tristeza desordenada…