sábado, 14 de diciembre de 2013

DICIEMBRE




















¿Cuándo vendrás,
 tú,
 mi diciembre?

Te he vestido tantas veces
con trapos grises,
reacia a sentir cualquier cosa
pero hoy una brizna blanca
penetra en el aire,
aire que estremece el pecho
bajo cortantes dientes.

Desde aquí,
veo su ala acercándose
pintando mirada clara,
apuesto que has traído el talismán
de tu boca impaciente.

Y bajo la vela de su rostro
contemplo a la voz que llora
con lágrimas sonrientes.
Tú serás el pretexto perfecto
para que un beso muera en mi nuca.

Quédate diciembre.