miércoles, 11 de diciembre de 2013

¿RECUERDAS?



















La razón temblaba
a través de esos momentos
en que un ápice dibuja tu sombra.

La memoria se ceñía
entre ansiadas  respiraciones a milímetros de ti,
al mismo tiempo que un pausado beso
se abriga en el eco del sueño.

¿No oyes el sonido de mi cuerpo?
La brisa en ese instante confiesa
lo que no pude decirte,
cuánto ignoraba el afán del vuelo.

Y entonces,
en las transparencias de los ojos
comprendo a la claridad,
me acuerdo cuando tu palma yacía sobre la mía,
amándose con el calor del universo.

Por eso en aquel amanecer aprendí,
que sin ti las horas son muertas,
y entre  primaveras quietas
tu mirada se escapo de mi,
ahora tan sólo,
recuérdame que me recuerdas.