miércoles, 24 de abril de 2013

CIERTAS VECES



















Ciertas veces mi alma navegó en un sueño…

                                    Un sueño,
en un pueblo en suspenso
que late,
y no olvida los hilos del diluvio
cuando desalentada te invoco.

                                      Un sueño,
donde la jornada del día  
es alimento en tiara de azul carnaval,
y oleaje de pedacitos de cielo
en  aristas de unas alas absortas.

                                     Un sueño,
cuando la antorcha sombría muere
a través del vendaval de luz serena,
mientras,
el residuo se alza de luto
en la mente petrificada y ausente.

                           Un sueño en el rostro
de la esperanza con himno de arco iris
en un humilde puerto sencillo,
y en la memoria,
vidriera en un destino
con huella de jazmín en el asilo.

Un sueño, un ejemplar con mi nombre y apellido…