domingo, 31 de marzo de 2013

SOLEDAD



















Yo sé,
que la burbuja del encanto se disipa,
como las estaciones duermen
en el paso de los meses,
de los años…

Quizás,
me embrujara su canto
en la sórdida noche,
y las estrellas enmudecieran
en el pulcro secano.

A veces,
eres lágrima en los ojos,
otras,
estímulo en el costado,
mientras tanto,
elaboras raíces en la esencia de mis pecados.

Aunque tu voz me enredara
en el vacío preciso de las ráfagas  azules,
cual del aliento a sorbos he bebido,
no podría retenerte entre mis manos.

Mañana cerraré mis ojos
en el nuevo tapiz rosado,
desnudaré mi espalda,
sintiendo,
soñando,
en un blanco balcón de cristales blancos.

Autora: Silvia