domingo, 31 de marzo de 2013

ALMA



















Mi alma se desnudó en la ciudad de los cobardes,
amamantando la existencia de la virtud
en el enredado propósito de la sinceridad.

Las calles sin salida otorgaron
la voluntad de proclamar el afinado solfeo
que se poblaba en mi blanco sentimiento.

El pasadizo de su cariño, pincelaba
 matices grises en la morada de sus creencias,
ensañándose en la candela  que les cobijaba.

Los pétalos  de mi pecho silenciaban
los honorables aullidos de la mentira,
creando el azulado paraíso en su certidumbre.

La esencia se magnificaba en su verbo,
edificando arboledas y derrotando
el rencor y la vendetta  en su interior.


En el firmamento custodio el universo,
coronando el cristal de la sabiduría
hacia la bahía perdida de nuestros inmortales corazones.

Autora: Silvia