viernes, 8 de mayo de 2015

AL ALBA



Hay momentos,
en el que irrumpes
y me ciegas en un sueño palpable
donde invoco ese instante,
en el que tú y yo
somos gota final,
gota que se aviva
tras mis piernas.
¡Qué ansia de callar la lengua y su apetito!
¡Qué afán de traspasar los límites!
Delante de mí
la saliva escribe inspiraciones,
rimas en ángulo recto
sacuden el prólogo del gemido.
Escribo prosas
sobre el estigma de la piel,
mientras un laúd con versos
alimenta musicalmente
la raíz de nuestros torsos.
Y susurras como un violonchelo,
y me miras como un cuadro
recién parido de un pintor,
que termina su “Maja desnuda”
al describirme.
Sé, que somos orgasmo
de agua y cielo al alba.