Llueve,
llueve sobre la misma lluvia
un mundo de frenesí,
cuando te estrellas y arrastras
por la órbita de la piel,
entretanto los charcos de tu procedencia,
desnudan poco a poco las lágrimas de mis pies.
L'eau, de l'eau et l'air.
Un soplo de estima en el aire
se consagra en el mutismo del labio,
me despecho y apacigua
con su caminar,
agarrándome sin medida
al solfeo de sus facciones.
Air, l'air et la terre.
¿Hasta dónde llega tu destino?
Canciones en las campiñas
sueñan ríos y verdean
con ejércitos de rumor,
y el silencio repiquetea
en los mares de nuestra viva tierra.
Terre, terre et le feu.
Desde la raíz hasta el juicio,
truena su fortaleza benigna e inhumana
con brazos dispersos,
mientras sus ojos ardientes
sin destino,
bailan al mismo tiempo que
l'eau, air et la terre.
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